Testimonio de la Presidenta de ICFJ, Joyce Barnathan, ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Casa de Representantes de Estados Unidos: el trabajo de ICFJ en Egipto

Feb 172012

Chairman Ros-Lehtinen, Congresista Berman y miembros del Comité, gracias por la oportunidad de testificar hoy sobre esta situación tan desafortunada en Egipto.

El Centro Internacional para Periodistas (ICFJ) conduce programas en Egipto – y alrededor del mundo – que tienen dos objetivos primordiales: elevar los estándares profesionales y desarrollar más las habilidades periodísticas. Periodistas, gerentes de medios y, cada vez más, periodistas ciudadanos en todo el mundo dicen que se benefician de lo que nosotros ofrecemos – capacitación práctica y de primera mano. Nosotros tratamos de unir lo mejor de los estándares profesionales con lo último en la innovación digital.

ICFJ es una organización periodística no gubernamental, ni más, ni menos. Nosotros no tomamos posiciones políticas. Nosotros no auspiciamos actividades políticas, incluyendo movimientos de protestas, ni tampoco apoyamos partidos políticos o candidatos que corren para el parlamente o la presidencia. (Obviamente, los periodistas que entrenamos pudieran cubrir estos eventos.) Nosotros no somos una organización activista, sólo con la excepción de promover un buen periodismo. Siempre hemos mantenido nuestra integridad y autonomía en todos los programas que ejecutamos. Por casi tres décadas, hemos ayudado a los periodistas a ofrecer información exacta, contextualizada y responsable, ya sea sobre el gobierno, negocio, las artes o la salud.

Nosotros somos auspiciados mayormente con fondos privados, pero también recibimos alrededor de un tercio de los fondos por parte del gobierno de los Estados Unidos. Nosotros celebramos nuestra integridad y mantenemos autonomía en cada programa. Si los programas vienen con condiciones, nosotros no estamos interesados.

Opinamos que no importa quién produce la noticia o qué plataforma se usa para diseminarla, los periodistas siempre deben sostener los más altos estándares periodísticos. Nuestro rol cada vez más cobra mayor importancia en la medida en que las fuentes y medios para diseminar las noticias se multiplican. En este torrencial de información, nosotros armamos a los periodistas de hoy – tanto a profesionales como a ciudadanos – con las habilidades necesarias para poder proveer una cobertura responsable y ética para que los ciudadanos puedan tomar las mejores decisiones en sus vidas. Este es el caso de Egipto. Este es el caso en todas partes donde trabajamos.

Por esta razón, nosotros estamos decepcionados con los eventos recientes. Nosotros nunca hemos enfrentado cargos como estos en ninguna parte – y nosotros hemos trabajado en 180 países. Nosotros siempre hemos sido transparentes con el gobierno egipcio sobre nuestras actividades. Recientemente, en el mes de noviembre, nosotros le informamos al Ministerio de Relaciones Exteriores sobre todos nuestros programas como parte del proceso de registro. El año pasado, nuestro abogado en Egipto nos dijo que para ser registrados, la ley egipcia nos requería abrir una oficina y demostrar actividad, lo cual hicimos.

Ahora nosotros enfrentamos denuncias que implican cargos contra cinco individuos – tres estadounidenses (quienes trabajan en los Estados Unidos) y dos egipcios – por la apertura de una oficina y el envio de fondos sin ser registrados. Los cargos señalan falsamente que los fondos fueron usados para conducir actividades políticas para afectar la soberanía y la seguridad nacional de Egipto.

Nosotros estamos especialmente preocupados por el bienestar de los dos egipcios que trabajan con nosotros. El joven oficial de programas que contratamos recientemente y que únicamente hace trabajo de oficina, está enfrentando los cargos más serios de todos. Ambos egipcios son falsamente acusados de aceptar casi un millón de dólares de nosotros. La verdad es que ellos recibieron un total de US$74,000 para cubrir salarios, alquiler de oficina, muebles y laptops.

Las acusaciones contra nosotros no dicen nada específico sobre nuestros programas. En estos momentos, tenemos dos programas en Egipto auspiciados por el gobierno de Estados Unidos. Uno es una iniciativa para ayudar a periodistas ciudadanos a producir noticia local de calidad. El otro programa ayuda a periodistas de toda la región a producir proyectos multimedia sobre noticias de servicio público.

Nosotros estamos orgullosos de nuestros programas en Egipto. Los periodistas que hemos asistido han producido historias sobre el medio ambiente, salud y corrupción que han ganado premios. Nosotros hemos elaborado una guía sobre las mejores prácticas en blogging y un manual sobre cómo los periodistas estadounidenses y árabes pueden mejorar la cobertura de cada una de sus sociedades. El gobierno de Egipto ya ha registrado oficialmente a una asociación nacional de periodistas ciudadanos que se formó como resultado de nuestro trabajo.

En Egipto, nosotros firmamos contratos con socios bien establecidos. Entre estos el periódico estatal Al Ahram y la Universidad Canadiense Ahram. La gran mayoría de nuestros entrenadores son periodistas árabes de mucho prestigio. Nosotros estamos bien emocionados con el gran apoyo recibido de muchos periodistas con los que hemos trabajado en Egipto y el resto del mundo.

Como siempre, nosotros evitaremos involucranos en política sobre este tema o en ningún otro asunto. Nosotros no le decimos a los gobiernos, a los partidos políticos o a los candidatos qué hacer en Egipto, en los Estados Unidos o en ninguna parte del mundo.

Lo que más nos preocupa es nuestro equipo de trabajo en Egipto. Aunque no están arrestados, se podrán imaginar, ellos están bajo una gran presión. Nosotros queremos asegurarnos de que cualquier solución incluya a la gente más vulnerable en el campo. Esperamos que se llegue a esta solución lo más rápido posible.