Caso Práctico

Por Diego Aparicio

Un día después que 52 personas murieran en la masacre de Casino Royale en Monterrey, México, el humo ya había desaparecido, pero sus manchas cubrían de negro gran parte de la fachada roja del edificio parcialmente destrozado y cuyo aroma más vívido procedía de ofrendas florales colgadas contra una pared cerca de la entrada por donde merodeaban policías y efectivos de la guardia regiomontana.

En menos de 24 horas, Antonio Guillén Tello llegó al lugar de la embestida terrorista acontecida el 25 de agosto del 2011. Había viajado 300 millas por carretera desde San Antonio, Texas, donde labora como reportero para la estación de televisión KWEX 41 de la cadena Univision.

Además de su camarógrafo habitual, junto a él viajaban una mochila con ropa de cambio para tres días y otra cargada con sus aparatos multimedia: una cámara digital, cámara de video, su laptop, una tarjetas de memorias y toda la parafernalia digital considerada esencial para ejercer el periodismo móvil contemporáneo. En su mano llevaba su iPhone.

En su afán por relatar la nota desde el lugar del desastre primero que cualquier otro corresponsal hispano que trabaja en Estados Unidos, Guillén Tello se grabó a sí mismo con su iPhone narrando lo que sabía hasta ese momento. Apenas terminó su reportaje impromptu de un minuto y 39 segundos de duración lo subió a YouTube.

Televidentes de KWEX 41 en San Antonio vieron su reportaje en el noticiero, pero Guillén Tello no tuvo que esperar hasta las 5 p.m. para contarlo.

El video reportaje titulado Antonio Guillen Casino Royale Monterrey obtuvo más de 1.600 reproducciones, la mayoría de ellas entre el 26 y 28 de agosto de ese año. Es un número bastante alto considerando que en su cuenta de Twitter @aguillen7033 contaba entonces con menos de 200 seguidores.

Para sobrevivir y sobre todo tener impacto en el periodismo de hoy día ya no basta con peinarse bonito y hablar con autoridad frente a las cámaras de televisión. Además de estar perdiendo trabajos, los periodistas en EE .UU. hoy toman fotos, editan video, redactan blogs, manejan sitios web, pelean a diario con el SE O (Search Engine Optimization), y fomentan conversaciones con su audiencia a cualquier hora por Twitter y Facebook.

Más que periodistas multimedia, nos estamos convirtiendo en reporteros multitodo.

El video de Guillén Tello contó con varios ingredientes que impactaron positivamente su distribución en tiempo real, entre ellos la disponibilidad de herramientas móviles, su noción sobre cómo subir videos a YouTube desde su iPhone y el buen uso del SEO — Guillén escogió los términos Casino Royale y Monterrey en su titular y sinopsis, palabras que eran las más mencionadas en Twitter y más buscadas en Google por usuarios en México en ese momento.

Además, su historia no sólo llegó a la audiencia de San Antonio, el séptimo mercado hispano más grande de EE.UU., donde sus historias se transmiten todos los días a las cinco y a las diez. Su video alcanzó a usuarios de YouTube que no necesariamente viven en Texas ni EE.UU.

Para ponerlo en perspectiva, Jorge Ramos, el periodista hispano con mayor proyección en EE .UU., cuenta con más de 600.000 seguidores en Twitter. Si bien es un tuitero ávido, difícilmente lo vemos grabándose a sí mismo con su iPhone para dar un adelanto de su historia en el noticiero nacional.

Si bien Jorge Ramos no necesita adaptarse a las nuevas tecnologías para seguir influyendo con su imagen, son periodistas como Guillén Tello a quienes se les está exigiendo hacer más con menos, aquellos quienes se adaptan o se van a ir quedando atrás en la carrera digital.

Aún estamos en una época donde la televisión y los periódicos hispanos continúan dependiendo de sus anuncios publicitarios en la televisión y en papel, pero cada día vemos periódicos más baratos y más delgados mientras que la radio y televisión siguen sin descubrir cómo hacer rentables sus sitios web.

Para seguir influyendo, es decisivo que los periodistas digitales aprendan a distribuir sus contenidos en la web en tiempo real con las misma fluidez que manejan el micrófono y el teclado del computador.

Acerca del autor

Diego Aparicio es un periodista multimedia cuya trayectoria incluyen periodos como productor online de Univision Interactive Media y reportero deportivo para Al Día y The Dallas Morning. También fue coeditor deportivo de la otrora cadena de periódicos Rumbo de Texas y fue becado por la fundación de Kaiser Health News. Obtuvo una maestría en periodismo de Columbia University y desarrolló el proyecto Cronicastexanas.com durante un curso de periodismo digital del International Center for Journalists.